ofrece nuevas posibilidades de mejora, y atiende las características del aprendizaje: constructivo, comunicativo e interactivo (Coll et al., 2007; Colomina, Rochera y Mauri, 2005, en Álvarez y Guasch, 2006).
estimula a los estudiantes a ser activos, y críticos para refinar la construcción del aprendizaje; de esta manera, la actividad se constituye en un ejercicio de aprendizaje auténtico que exige la valoración constante de su propio grado de competencia, al tiempo que interactúa y colabora con otros en forma asíncrona.
Ofrece la facilidad de ofrecer para intercambiar contenidos entre personas situadas a distancia, se contrasta con el alto costo de trasladarse físicamente de un lugar a otro, lo cual es una paradoja del mundo globalizado en la actualidad (Gros y Contreras, 2006).
Uno de los retos actuales es el aprendizaje en red mediante la interactividad en el uso de la tecnología, que favorece un aprendizaje en colaboración y de forma continua, al dar la posibilidad de acceder a recursos de aprendizaje de modo permanente. El entorno virtual facilita la interactividad y el acceso a recursos didácticos, además de un aprendizaje autónomo y dirigido (Guitert, Romeu, Pérez-Mateo, 2007).